ANTROPOLOGÍA MODERNA.
¿Que es antropología?: es
la ciencia que estudia al ser humano de una forma integral. Para abarcar la
materia de su estudio, la antropología recurre a herramientas y conocimientos
producidos por las ciencias sociales y las ciencias naturales. La aspiración de
la disciplina antropológica es producir conocimiento sobre el ser humano en
diversas esferas, intentando abarcar tanto las estructuras sociales de la
actualidad, la evolución biológica de nuestra especie, el desarrollo y los modos
de vida de pueblos que han desaparecido y la diversidad de expresiones
culturales y lingüísticas que caracterizan a la humanidad.
Las
facetas diversas del ser humano implicaron una especialización de los campos de
la Antropología. Cada uno de los campos de estudio del ser humano implicó el
desarrollo de disciplinas que actualmente son consideradas como ciencias
independientes, aunque mantienen constante diálogo entre ellas. Se trata de la
Antropología física, la Arqueología, la Lingüística y la Antropología social.
Con mucha frecuencia, el término Antropología solo se aplica a esta última, que
a su vez se ha diversificado en numerosas ramas, dependiendo de la orientación
teórica, la materia de su estudio o bien, como resultado de la interacción
entre la Antropología social y otras disciplinas.
La
antropología se constituyó como disciplina independiente durante la segunda
mitad del siglo XIX. Uno de los factores que favoreció su aparición fue la
difusión de la teoría de la evolución, que en el campo de los estudios sobre la
sociedad dio origen al evolucionismo social, entre cuyos principales autores se
encuentra Herbert Spencer. Los primeros antropólogos pensaban que así como las
especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades
y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta
producir estructuras complejas como su propia sociedad. Varios de los
antropólogos pioneros eran abogados de profesión, de modo que las cuestiones
jurídicas aparecieron frecuentemente como tema central de sus obras. A esta
época corresponde el descubrimiento de los sistemas de parentesco por parte de
Lewis Henry Morgan.
Desde
el final del siglo XIX el enfoque adoptado por los primeros antropólogos fue
puesto en tela de juicio por las siguientes generaciones. Después de la crítica
de Franz Boas a la antropología evolucionista del siglo XIX, la mayor parte de
las teorías producidas por los antropólogos de la primera generación se
considera obsoleta. A partir de entonces, la Antropología vio la aparición de
varias corrientes durante el siglo XIX y el XX, entre ellas la escuela
culturalista de Estados Unidos, el Estructural-funcionalismo, el
Estructuralismo antropológico, la Antropología marxista, el Procesualismo, el
Indigenismo, etc.
La
antropología es, sobre todo, una ciencia integradora que estudia al hombre en
el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece, y, al mismo tiempo, como
producto de éstas. Se le puede definir como la ciencia que se ocupa de estudiar
el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de
comportamientos sociales a través del tiempo y el espacio; es decir, del
proceso biosocial de la existencia de la especie humana.
¿Qué es antropología moderna?
Para
el establecimiento de una ciencia que incorporase las teorías filosóficas y los
programas generales ya elaborados, serían necesarios ciertos avances
metodológicos que no tuvieron lugar hasta finales del siglo XVIII y comienzos
del siglo XIX. En esta época se producen las primeras clasificaciones raciales
sistemáticas, como las de Linneo (1707-1778) y J. Blumenbach (1752-1840).
Durante este mismo período surgió la lingüística moderna, dominada durante el
s. XIX por la idea de que los idiomas podían clasificarse en familias y que los
pertenecientes a una misma familia eran ramas de un tronco común más antiguo.
Ello dio lugar al desarrollo de métodos comparativos sistemáticos con el fin de
poder reconstruir el idioma ancestral...
La
regularidad de las correspondencias fonéticas en idiomas emparentados fue
presentada primero por R. Rask (1787-1832) y divulgada por J. Grimm (1785-1863)
a comienzos del s. XIX, con lo que contribuyeron a consolidar la idea general
de la existencia de regularidades en el cambio cultural humano.
Otro
tipo de descubrimientos realizados en este período ampliaron de manera
importante el horizonte temporal del desarrollo humano y otorgaron legitimidad
a la idea de un progreso cultural gradual. Por una parte, el desciframiento de
la escritura egipcia por Jean-François Champollion (1790-1832), en 1821, alteró
de forma radical las ideas tradicionales acerca de la edad del hombre.
Posteriormente, a mediados del s. XIX, el reconocimiento de la validez del
descubrimiento de Boucher de Perthes (1788- 1868) de utensilios humanos del
Paleolítico, contemporáneos de mamíferos ya extinguidos.
De este modo, la
arqueología y las teorías de Darwin concurrían en ofrecer una imagen del hombre
como la de un ser sólidamente anclado entre las demás especies animales del
pasado, que pasa de ser un antropoide carente de atributos culturales a
transformarse en hombre a lo largo de un prolongado período de cientos de miles
de años.
Es
durante la primera mitad del s. XIX cuando la antropología comienza a adquirir
el rango de disciplina científica independiente y se crean las primeras
sociedades etnológicas o antropológicas en Inglaterra, Francia y Alemania.
En
este último país, la palabra "Kultur" adquiere el sentido técnico que
reviste en la actualidad, término que será posteriormente introducido en el
mundo de habla inglesa por E.B. Tylor en su obra clásica "La cultura
primitiva" (Primitive Culture), publicada en 1871. En una tan detallada
como amplia panorámica de la evolución cultural humana y con una clara
exposición de las perspectivas teóricas de una ciencia de la cultura, el libro
de Tylor representa una obra fundacional en el desarrollo de la antropología
moderna.
¿Qué es nominalismo?
El
nominalismo es la denominación suele aplicarse a cualquier sistema filosófico,
antiguo o moderno, que niega toda objetividad, ya sea real o potencial, a los
universales, es decir, nominalistas no conceden la universalidad de los
conceptos mentales fuera de la mente. En este sentido, los sistemas filosóficos
de Epicuro, Guillermo de Occam, George Berkeley, David Hume, John Stuart Mill,
y del análisis lingüístico contemporáneo puede ser llamado nominalista en el
que se atribuye universalidad sólo a las palabras (nomina), los hábitos
mentales, o conceptos y mantener la existencia objetiva sólo de lo concreto e
individual.
Nominalismo es al mismo tiempo se opuso al idealismo filosófico de
Platón y el realismo moderado de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. La
principal objeción de los nominalistas es la atribución de existencia objetiva
a las ideas formalmente, tal como existen en la mente y fundamentalmente (o
potencialmente), tal como existen en los datos que tiene cierta similitud entre
sí en cualquier clase o especie.
La
defensa del nominalismo emprendidas por el siglo 14 Inglés filósofo escolástico
Guillermo de Ockham preparó el camino para varias teorías nominalistas modernas
como las del instrumentalismo, el pragmatismo, la semántica y el positivismo
lógico.
Roscelino de Compiègne, un profesor y
sacerdote en Bretaña en el siglo XI, ha sido llamado el padre del nominalismo,
ya que argumentó que los universales se derivan de la propia observación de los
individuos y que los conceptos de género y especie son sólo abstracciones. Esto
afectó su teología, porque le llevó a la creencia de que "Dios" no
era más que una palabra, una abstracción vacía, y que la realidad divina que se
encuentran actualmente en las tres personas de la Trinidad. Fue condenado por
el Sínodo de Soissons (1092) para la celebración de triteísmo.
En
el siglo XIV Guillermo de Ockham ideado un sistema nominalista de teología
basada en su creencia de que los universales eran sólo para su conveniencia de
la mente humana. De acuerdo con este punto de vista, el hecho de una semejanza
entre dos personas no requiere un atributo común; los universales se forma en
su mente más probabilidades de reflejar sus propios objetivos en lugar del
carácter de la realidad. Esto llevó a Guillermo a la pregunta argumentos
escolar construido sobre abstracciones.
Como afirma en su Centilogium, la
sistematización de la teología debe ser rechazada, en última instancia, para la
teología sólo puede basarse en la fe y no en hechos. Por lo tanto, a través del
conocimiento y la gracia, no aceptó las enseñanzas de la Iglesia Católica
Romana, se inclinó ante la autoridad del Papa, y declaró la autoridad de las
Escrituras. Su seguidor, Gabriel Biel, llevarían su pensamiento a su conclusión
lógica y declarar que la razón no puede demostrar que Dios es la causa primera
del universo, ni hacer una distinción entre los atributos de Dios, incluyendo
la inteligencia y voluntad de Dios.
La realidad de la Trinidad, así como
cualquier dogma teológico, se encuentra sólo en el ámbito de la fe, no en el
reino de la razón. Esto se opone diametralmente a la teología natural de la escolástica
medieval. Nominalismo siguió teniendo un efecto en la teología. Su influencia
se puede discernir en los escritos de David Hume y John Stuart Mill.
El nominalismo, por el contrario, los modelos
de concepto sobre el objeto externo, que tiene que ser individual y particular.
Nominalismo en consecuencia niega la existencia de conceptos abstractos y
universales, y se niega a admitir que la inteligencia tiene el poder de
engendrar ellos. Lo que se llaman ideas generales son sólo nombres,
denominaciones verbales simples, que actúa como etiquetas de una colección de
cosas o una serie de eventos en particular.
De ahí el término nominalismo. Ni
el realismo ni exagerada nominalismo encuentra ninguna dificultad en establecer
una correspondencia entre la cosa en el pensamiento y la cosa que existe en la
naturaleza, ya que en formas diferentes, ambos postulan una perfecta armonía
entre los dos.
La verdadera dificultad aparece cuando asignamos los atributos
distintos a la cosa en la naturaleza ya la cosa en el pensamiento, si
sostenemos que la una es individual y la otra universal. Surge entonces una
antinomia entre el mundo de la realidad y el mundo representado en la mente, y
nos lleva a preguntar cómo la noción general de la flor concebida por la mente
es aplicable a las flores en particular y determinada de la naturaleza.
En
la filosofía moderna el nominalismo fue sostenido con acentuaciones diversas
por Hobbes (1588-1679), Locke (1632-1704) y de forma más radical por Berkeley
(1685-1753), que negó la existencia misma de ideas generales y abstractas,
afirmando que sólo existen ideas particulares, expresadas mediante nombres
comunes. Así pues, la corriente empirista, reduciendo el concepto o la idea a
ser una imagen sensible, siempre individual, lleva a una negación más radical
de los conceptos universales.
Finalmente,
en el pensamiento contemporáneo ha vuelto a proponerse el nominalismo en el
programa neopositivista de una reforma radical de la lógica que, resolviendo
los términos generales o abstractos en los elementos últimos, individuales,
cree que es posible superar definitivamente los "pseudoproblemas »
metafísicos. En este programa neoempirista encuentran plena expresión las
potencialidades antimetafísicas del nominalismo que fueron surgiendo
progresivamente a lo largo de la filosofía moderna.
¿Qué es humanismo?
El
humanismo, el cual es un movimiento desarrollado en Europa desde el siglo XVI
que rompió con las tradiciones escolásticas medievales y exaltó las cualidades
humanas, por lo que comenzó a dar sentido racional a la vida.
Es
decir, se pone énfasis en la responsabilidad del propio hombre para darle
sentido a su vida, sin recurrir a la existencia de un mundo trascendental o un
dios. Como consecuencia se considera al hombre como centro y medida de todas
las cosas.
Desde
un punto de vista filosófico el humanismo es una actitud que hace hincapié en
la dignidad y el valor de la persona. Uno de sus principios básicos es que las
personas son seres racionales que poseen en si mismas capacidad para hallar la
verdad y practicar el bien.
El
término humanismo se utiliza también con gran frecuencia para describir el
movimiento literario y cultural, ya que una persona que se dedica al estudio de
las letras y las artes es considerado un humanista. Este renacimiento de los
estudios griegos y romanos subrayaba el valor que tiene lo clásico por sí
mismo, más que por su importancia en el marco del cristianismo.
La
recopilación y traducción de manuscritos clásicos se generalizó, de modo muy
significativo, entre el alto clero y la nobleza. La invención de la nobleza de
tipos móviles, a mediados del siglo XV, otorgó un nuevo impulso al humanismo
mediante la difusión de ediciones de los clásicos. Aunque en Italia el
humanismo se desarrolló sobre todo en campos como la literatura y el arte, en
Europa central, donde fue introducido por los estudiosos alemanes, el
movimiento penetró en ámbitos como la teología y la educación.
Una
característica muy notable del humanismo es que en vez de valorar el
conocimiento en función de la realidad, lo hace, por su utilidad o educación.
"Una proposición es verdadera o falsa según que sus consecuencias tengan o
no un valor práctico. La verdad y la falsedad dependen del fin al que se
tiende, toda vida mental supone fines, pero como estos fines no pueden ser
otros que los de nuestro ser, se infiere de esto que todo conocimiento está
subordinado a la naturaleza humana y sus necesidades."
Humanistas
y pragmatistas confunden la verdad con la utilidad, por esta razón, el
conocimiento conserva para ellos un valor instrumental. Es innegable que no hay
un momento de la vida intelectual que no obedezca a un fin, y que todo fin debe
estar en relación con la naturaleza humana, pero los fines humanos forman
series complejas subordínales a un sistema cultural, que es la plena
realización del ideal humano.
Este
movimiento va a traer aparejado un cambio de actitud que llevará a los europeos
a expresar su extraversión hacia ultramar, y estos entrarán en contacto con
otros mundo y con otras civilizaciones, pero no siempre con un alma dialogante,
sino con la pretensión de imponer sus formas de civilización.
Sacamos
como conclusión que los humanistas compartían que la razón y la ciencia son
suficientes para la comprensión del mundo.
Rasgos esenciales de la modernidad
La
modernidad en su esencia y origen es un fenómeno europeo, pero la expansión de
Europa le conferirán una dimensión mundial.
En
el ámbito de las creencias, hay una quiebra de la unidad cristiana en Europa
central y occidental.
Desde
una perspectiva socioeconómica la progresiva implantación de formas
protocapitalistas y el creciente peso de la actividad mercantil y artesanal
irán definiendo los rasgos de la sociedad capitalista.
Desde
una perspectiva política, el fenómeno más relevante es la configuración del
Estado moderno, las primeras monarquías nacionales. Este nacimiento del Estado
Moderno, traerá como consecuencia la concentración del poder en el monarca y la
concepción patrimonialista del Estado.
Otro
rasgo característico de la modernidad es el hombre del Renacimiento, y es
justamente en este marco, donde surge el humanista. Estos hombres renacentistas
aprehendieron el mundo exterior por visiones instantáneas que no analizaron,
pero que se impusieron a su conciencia hasta una nueva emoción. Son violentos,
repentinos, radicales, movibles, contradictorios, desconcertantes, prontos en
irritarse, injuriarse y desvainar la espada.
Ello
se explica por qué estos hombres poseen una vida intensa.
La
existencia es dura, y toda en contrastes. La vida aparece rodeada de peligros,
ello obliga a estar siempre dispuesto a la defensa, a tomarse la justicia por
mano propia. Pero esta vida, que desenvuelve todos los sentidos dota
especialmente a los hombres para las artes.
Antropología en la filosofía del
renacimiento
En
esta primera párete, presentamos a los principales exponentes de la filosofía
platónica de este periodo, continuando
con el aristotelismo renacentista y concluyendo con la escolástica del siglo VI
y XVII, además las filosofía asépticas desarrolladas en Francia.
Renacimiento y filosofía platónica
Es
en Florencia Italia donde encontramos las corrientes más importantes del
pensamiento renacentista. En Toscana la academia platónica desarrolla un
movimiento filosófico que muestra un gran interés por recrear la cultura clásica, en esta época
hubieron diferentes pensamientos sobre la antropología:
Marsilio Ficino ( 1433- 1499)
Figline
Valdarno, Florencia, 19 de octubre de 1433, - Careggi, Florencia, 1 de octubre
de 1499) fue un sacerdote católico, filólogo, médico y filósofo renacentista
italiano, protegido de Cosme de Médicis y de sus sucesores, incluyendo Lorenzo
de Médici (llamado "el Magnífico"), fue además el artífice del
renacimiento del neoplatonismo y encabezó la famosa Academia platónica
florentina.
El
estudio de la antropología desarrollada por Marsillo Ficino presenta un gran
interés dentro del ámbito de la historia de la filosofía del renacimiento, pues
Ficino es uno de los ejemplos en los que se refleja con mayor claridad la
preocupación metafísica por efectuar un completo análisis del alma humana, de
su inmortalidad y de su unión con Dios.
Este interés suyo por demostrar que el
alma perdura después de la muerte equivale a interrogarse sobre el sentido de
la vida humana. Si el alma es inmortal, el deseo natural de unirse a dios no es
vano. Junto con la inmortalidad, Ficino presta gran atención a otras
propiedades íntimamente ligadas a ella, como son la incorporeidad y unidad del
alma, sin olvidar su especial dignidad, tema que Ficino desarrolla en conexión
con la inmortalidad, recibiendo así en el una nueva y peculiar dimensión cosmológica
y metafísica.
A lo largo de este trabajo se pone de manifiesto la relación
existente entre Ficino y algunos de los principales autores de los que depende
en su pensamiento.
Giovanni Pico della Mirándola (1463-1494)
Giovanni Pico della Mirándola (Mirándola,
Ferrara, 24 de febrero de 1463 - Florencia, 17 de noviembre de 1494), humanista
y pensador italiano.
Humanistas
como Lorenzo Valla, Lebrija, Erasmo, Vives, entre tantos otros, se esforzaron
por construir un nuevo tipo de hombre al demostrar la grandeza natural de éste
—anterior a la impronta del cristianismo— y la santidad de los gentiles
ilustres a quienes el catolicismo situaba en el infierno o en el purgatorio por
no haber participado de la gracia divina.
De esa manera, el mundo pagano
cobraba dignidad; pero, por otro lado, se observaba que en ciertas partes de
Europa había una tendencia paganizante, a veces al margen del dogma y la moral
cristianos; sucedió tan así que en los conventos se llegaron a notar un marcado
relajamiento en las costumbres y confusión en las verdades doctrinales.
Una
nota distintiva tanto del Renacimiento como del Humanismo es la afirmación de
la individualidad y de la conciencia religiosa de manera autónoma (recordemos a
Erasmo de Rotterdam), y el misticismo es producto directo y fiel del
Renacimiento en cuanto que se explica como producto de la inquietud
individualista de la época. Los místicos, sin embargo, no se adaptan al medio
ambiente de relajamiento —que el propio Vaticano toleraba—, sino que se oponen
a él, lo cual demuestra que el misticismo significa, en el marco del
Renacimiento, su afirmación y su negación.
La
etapa que antecedió inmediatamente al Renacimiento, la Edad Media, se
caracterizó por un orden debidamente establecido por Dios; en todo había una
perfecta armonía, pues era producto de un plan divino y estricto donde todos
ocupaban el lugar debido. De manera que, para el hombre medieval, Dios es el
eje de todo cuanto existe. Podría decirse que la cosmovisión, las ideas, los
valores y las actividades de los medievales fueron expresiones de la intensa fe
cristiana.
Pico della Mirándola intenta recuperar la dignidad del hombre pero
para volcarlo hacia Dios, lo cual significa que su misticismo deriva
mediatamente de la Edad Media. Abre dimensiones humanas que tocan lo divino, se
proyecta a la suma trascendencia, va más allá del conocimiento racional;
intuye, a través de la fe, que el hombre puede llegar a dimensiones jamás
vislumbradas por la razón.
Ve la esencia y la grandeza del hombre en la
capacidad ilimitada de superación humana y espiritual, en lograr y fijar un
puesto, una imagen trascendente por propia elección, pues gracias a la libertad
está colocado en "el centro del mundo"; el hombre es el rey de las
cosas inferiores y cuenta con la suficiente capacidad de trascenderlas.
Nicolas de Cusa ( 1401- 1464)
Nicolaus von Kues o Nicolás de Cusa (Cusa,
Tréveris, 1401 - Todi, Umbría, 11 de agosto de 1464). Su nombre primitivo era Nicolaus
Krebs o Chrypffs, pero fue conocido por Nicolás de Cusa por la ciudad en que
nació, Kues. Hijo del naviero Johan Cryfts y de Katherina Roemer. Teólogo y
filósofo, es considerado el padre de la filosofía alemana y, como personaje
clave en la transición del pensamiento medieval al del Renacimiento, uno de los
primeros filósofos de la modernidad.
Estudió
griego y hebreo, además de Filosofía, Teología, Matemáticas, Astronomía y
muchas otras disciplinas. A los 22 años de edad obtuvo el doctorado en Derecho
Canónico, y en 1448 fue nombrado cardenal
Su
formulación del platonismo consiste en la conciencia socrática de los límites
del conocimiento humano. Esta ignorancia, sin embargo, es docta, porque en
lugar de limitarse a los términos de la teología negativa, se abre a una
infinita búsqueda de la aproximación a Dios. En su obra De docta ignorantia,
Cusa enfoca su investigación en estas tres grandes cuestiones: Dios, el mundo y
el hombre y Jesucristo.
Plantea, ante todo, tres modalidades del conocimiento:
Por los sentidos (con los que conocemos los objetos materiales), por la razón
(con la que se elaboran los conceptos) y por el intelecto (que nos dispone,
ayudados por la gracia, a conocer a Dios). Es aquí donde el hombre descubre su
impotencia, ante la cual no le cabe otra cosa que admitir humildemente su
limitación, para, acto seguido, emprender la tarea de potenciar sus facultades.
A esto llama él docta ignorancia, al saber que no sabe nada. Nuestro intelecto
apenas intuye a Dios en tanto que infinito y como coincidencia de los
contrarios (coincidentia opositorum), como unificación de los opuestos.
Sabemos
que los contrarios coinciden en Dios, asegura Cusa, pero no sabemos cómo. La
inteligencia humana en pos de la verdad es comparable a un polígono inscrito en
un círculo: cuanto mayor sea el número de lados tanto más se acercará al
círculo, pero nunca se identificará con él. Algo parecido ocurre con el hombre,
que ni ha llegado ni llegará nunca al conocimiento pleno de la verdad. Sin
embargo, la vía hacia lo infinito no nos es absolutamente inasequible, porque
todo lo finito se encuentra en el infinito de modo ejemplar.
Renacimiento y filosofía aristotélica
La
escuela aristotélica del Renacimiento no representa la doctrina pura de
Aristóteles, así como la platónica tampoco representaba la doctrina pura del
filósofo que le dio nombre, sino que representa la doctrina del Estagirita, ora
amalgamada con algunos elementos platónicos, o al menos con ideas personales,
ora modificada por las interpretaciones y comentarios de Alejandro de Afrodisia
y de Averroes. De aquí es que la escuela aristotélica de esta época de
transición, dejando a un lado la aristotélico-escolástica, se puede dividir en
escuela greco-aristotélica, escuela aristotélico-alejandrina y escuela
aristotélico-averroísta.
Los
principales representantes de la primera son:
Jorge
Escolar (Scholarius), apellidado también Gennadio, que falleció en 1464, siendo
Patriarca de Constantinopla. Hallándose en Italia con motivo del Concilio de
Florencia, publicó un libro en que defiende a Aristóteles contra los ataques
apasionados y las acusaciones infundadas de su compatriota Gemisto Plethon.
Escribió también comentarios sobre la Introducción de Porfirio y sobre gran
parte del Organon de Aristóteles. Tradujo además al griego varias obras de
Santo Tomás y de algunos otros escolásticos, incluso el tratado De sex
principiis de Gilberto de Poirée. Así es que su aristotelismo no es puro, sino
que presenta bastante afinidad con el que entraña la Filosofía escolástica.
Teodoro
Gaza, natural de Tesalónica, aunque amigo de Besarion, combatió las
conclusiones antiaristotélicas de Gemisto, ejerció activa propaganda en favor
de la doctrina de Aristóteles, vertiendo al latín sus tratados de ciencias
físicas y naturales.
Juan Argyropulo, oriundo de Constantinopla, y
que murió en Roma año de 1486, contribuyo también a la propaganda aristotélica
por medio de las traducciones de los libros De Coelo, De Anima, del Organon y
de la Ethica ad Nichomacum.
A
estos escritores griegos puede añadirse Santiago Lefèvre, partidario y
propagador del aristotelismo y natural de Etaples (Jacobus Faber Stapulensis),
en Francia, del cual escribe Reuchlin: Gallis Aristotelem Faber Stapulensis restauravit.
Explicó y parafraseó muchas obras de Aristóteles, cuyas ideas y doctrina sigue
en muchos puntos, pero amalgamándolas con otras más o menos extrañas y
originales, y resucitando, en ocasiones, las tendencias algún tanto escépticas
y positivas de Nicolás de Cusa.
Agrícola
(Rodolfo, 1442-1485) merece también plaza entre los representantes de la
escuela aristotélica del Renacimiento. Después de estudiar Filosofía en
Lovaina, pasó a Italia, dedicándose allí al estudio de los clásicos, bajo la
dirección de los sabios venidos de la Grecia, y principalmente de la de Teodoro
de Gaza.
Siguió en Filosofía la dirección de este último, esforzándose a conocer y enseñar la doctrina genuina de Aristóteles, y exponerla en latín puro y elegante. En su obra De dialéctica invenciones, especie de amalgama de lógica y retórica, calcada sobre las ideas de Aristóteles, Cicerón y Quintiliano, disertó con bastante acierto y con puro lenguaje acerca de la naturaleza, utilidad y recto uso de la lógica.
Siguió en Filosofía la dirección de este último, esforzándose a conocer y enseñar la doctrina genuina de Aristóteles, y exponerla en latín puro y elegante. En su obra De dialéctica invenciones, especie de amalgama de lógica y retórica, calcada sobre las ideas de Aristóteles, Cicerón y Quintiliano, disertó con bastante acierto y con puro lenguaje acerca de la naturaleza, utilidad y recto uso de la lógica.
Rene Descartes (1596-1650)
Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La
Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza,
siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. La
temprana muerte de su madre, Jeanne Brochard, pocos meses después de su
nacimiento, le llevará a ser criado en casa de su abuela materna, a cargo de
una nodriza a la que permanecerá ligado toda su vida.
El famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
El famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
Descartes,
en su metafísica, partiendo de la duda absoluta como método, establece como
verdad clara y distinta que hay tres tipos de sustancia: la sustancia infinita;
que es Dios, la sustancia pensante, el hombre, y la sustancia extensa, el
mundo. En su antropología, Descartes trata de explicar la vinculación que hay
en el hombre entre la extensión (el mundo físico, la corporeidad) y el
pensamiento (el alma).
El hombre es mente y es materia; alma y cuerpo y tal y como Descartes ha concebido ambas, mente y materia son dos cosas diferentes y antagónicas. El cuerpo se rige por las leyes de la física, una física concebida por Descartes como determinista y mecanicista. Como parte del mundo, de la materia, el cuerpo es parte de ese gran mecano, gran mecanicismo que funciona como un reloj a base de poleas, engranajes, palancas, ruedas...de acuerdo con el principio de casualidades y las leyes de la física.
El hombre es mente y es materia; alma y cuerpo y tal y como Descartes ha concebido ambas, mente y materia son dos cosas diferentes y antagónicas. El cuerpo se rige por las leyes de la física, una física concebida por Descartes como determinista y mecanicista. Como parte del mundo, de la materia, el cuerpo es parte de ese gran mecano, gran mecanicismo que funciona como un reloj a base de poleas, engranajes, palancas, ruedas...de acuerdo con el principio de casualidades y las leyes de la física.
Pero
también indica que la relación que mantiene nuestra alma o mente con nuestro
propio cuerpo es una relación peculiar, distinta a la que mantiene con el resto
de los cuerpos. Nos dice que no podemos entender esta relación como la que
existe entre un piloto y su nave.
Descartes habla de dos tipos de sensaciones,
las externas y las internas. Mediante las primeras captamos los otros cuerpos
(y el nuestro cuando nos vemos o nos oímos) mediante las internas lo captamos
“desde dentro”.
Por eso nos dice que el alma se extiende a lo largo de todo el cuerpo, aunque exista también un lugar privilegiado en donde parece concentrarse y en donde propiamente conecta el alma y el cuerpo: el cerebro y particularmente la glándula pineal. Descartes admite que el alma y el cuerpo se relacionan causalmente (cambios en el cuerpo producen cambios en el alma, cambios en el alma producen cambios en el cuerpo). Como consecuencia de la estrecha relación que tienen ambas substancias en cada hombre concreto.
Por eso nos dice que el alma se extiende a lo largo de todo el cuerpo, aunque exista también un lugar privilegiado en donde parece concentrarse y en donde propiamente conecta el alma y el cuerpo: el cerebro y particularmente la glándula pineal. Descartes admite que el alma y el cuerpo se relacionan causalmente (cambios en el cuerpo producen cambios en el alma, cambios en el alma producen cambios en el cuerpo). Como consecuencia de la estrecha relación que tienen ambas substancias en cada hombre concreto.
El
cuerpo lo percibo por los sentidos y, por tanto, puedo dudar de su existencia.
El alma o pensamiento es conocida a través de la razón y no puedo dudar de su
existencia. En opinión de Descartes no puede ser lo mismo aquello de lo que
dudo y aquello de lo que me es imposible dudar.
El alma es inmaterial e inextensa, es solo
pensamiento.
El
alma y el pensamiento son específicos del ser humano. De este modo, los
animales, al no tener alma, son considerados por Descartes como simples
máquinas. El alma es independiente del cuerpo.
El cuerpo podría no existir, pero el alma o mente no dejaría de existir aunque el cuerpo no existiese. El alma es, pues, independiente del cuerpo, no necesita de éste para existir. El alma o pensamiento es así la esencia o naturaleza específica del ser humano.
El cuerpo podría no existir, pero el alma o mente no dejaría de existir aunque el cuerpo no existiese. El alma es, pues, independiente del cuerpo, no necesita de éste para existir. El alma o pensamiento es así la esencia o naturaleza específica del ser humano.
Descartes intenta probar la existencia de
Dios, partiendo de la propia existencia como un ser pensante, mientras que la
tradición aristotélica-escolástica hacía descansar una de las pruebas más
importantes en la existencia del mundo sensible y en la necesidad de que el
mundo, y el orden que en él advertimos, tengan una causa primera. Descartes en
cambio, encerrado en su propia conciencia tendrá que apoyarse en Dios para
probar la existencia del mundo exterior, invirtiendo por completo el orden
tradicional.
Blaise pascal (1623 – 1662)
Fue
un polímita, matemático, físico, filósofo cristiano y escritor francés. Sus
contribuciones a la matemática y a la historia natural incluyen el diseño y
construcción de calculadoras mecánicas, aportes a la teoría de la probabilidad,
investigaciones sobre los fluidos y la aclaración de conceptos tales como la
presión y el vacío. Después de una experiencia religiosa profunda en 1654,
Pascal abandonó la matemática y la física para dedicarse a la filosofía y a la
teología.
Puedo
concebir perfectamente a un hombre sin manos, sin pies (…) pero no puedo
concebir al hombre sin pensamiento. Sería una piedra o un animal.”
Cuando
Pascal se refiere al pensamiento no se refiere sólo a la razón, porque la razón
tiene límites que deben ser aceptados. La fe no puede ser explicada. El ser
humano no sólo comprende la realidad a través de la razón, también la comprende
a través del sentimiento y la fe. En Pascal, la ciencia y la religión conviven
armónicamente pues se ocupan de ámbitos diferentes. Como San Agustín, Pascal
encuentra que la razón tiene límites que deben ser aceptados. Hay aspectos de
la realidad a los que la razón no tiene acceso. Pascal es creyente y entiende
que la fe no puede ser explicada. “El corazón tiene razones que la razón no
comprende”, afirma.
El ser humano no sólo comprende la realidad a través de la razón, también la comprende a través del corazón, a través del sentimiento y la fe. En Pascal, la ciencia y la religión conviven armónicamente pues se ocupan de ámbitos diferentes.
El ser humano no sólo comprende la realidad a través de la razón, también la comprende a través del corazón, a través del sentimiento y la fe. En Pascal, la ciencia y la religión conviven armónicamente pues se ocupan de ámbitos diferentes.
“¿Qué
es el hombre respecto del infinito?”. Para Pascal, la grandeza del hombre
consiste en la conciencia de su pequeñez. El ser humano es pequeño, es
miserable, pero es grande por saberse pequeño y miserable.
Francis Bacon
(Londres,
1561-id., 1626) Filósofo y político inglés. Su padre era un alto magistrado en
el gobierno de Isabel I, y fue educado por su madre en los principios del
puritanismo calvinista. Estudió en el Trinity College de Cambridge y en 1576
ingresó en el Gray's Inn de Londres para estudiar leyes, aunque pocos meses
después marchó a Francia como miembro de una misión diplomática. En 1579, la
muerte repentina de su padre lo obligó a regresar precipitadamente y a
reemprender sus estudios, falto de recursos para llevar una vida independiente.
En
1582 empezó a ejercer la abogacía, y fue magistrado cuatro años más tarde. En
1584 obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes por mediación de su tío, el
barón de Burghley, a la sazón lord del Tesoro; durante treinta y seis años se
mantuvo como parlamentario y fue miembro de casi todas las comisiones importantes
de la cámara baja. La protección de Robert Devereux, segundo conde de Essex, le
permitió acceder al cargo de abogado de la reina.
Thomas Hobbes (1588-1679)
Puerta
de madera en el Magdalen College, en Oxford, fundado en 1448 por William of
Waynflete, obispo de Winchester, con el nombre de Magdalen Hall
Thomas
Hobbes nació el 5 de abril de 1588 en Malmesbury, en Wiltshire, en Inglaterra.
Su padre era vicario de Charlton y Westport, localidades cercanas a Malmesbury,
pero una disputa mantenida a la puerta de la iglesia con otro vicario, provocó
su traslado a Londres. Como consecuencia de ello, a los siete años de edad,
Thomas Hobbes, quedó bajo la tutela de su tío Francis, hermano mayor de su
padre, que se dedicaba al comercio y no tenía más familia.
Hobbes
realizará sus primeros estudios en Malmesbury y posteriormente en Westport, en
la escuela privada de Robert Latimer, en donde mostró sus dotes intelectuales
en los estudios clásicos. A los catorce años, en 1603, financiados sus estudios
por su tío Francis, ingresa en Magdalen Hall, Oxford, donde predominaba
entonces la filosofía escolástica de inspiración aristotélica, por la que no
mostrará ningún entusiasmo.
En
1608 obtuvo el título de Bachiller, siendo nombrado tutor, a instancias del
Director de Magdalen Hall, de William Cavendish, con quien mantuvo en los dos
años siguientes una relación de camaradería. En 1610 emprendió un viaje por
Europa, acompañando a William Cavendish por Francia, Italia y Alemania,
pudiendo observar de primera mano el poco aprecio del que la escolástica gozaba
en esas fechas, ya en clara decadencia, y los numerosos intentos por abrir
otras puertas al desarrollo del conocimiento, por lo que decide, a su regreso a
Inglaterra, profundizar el estudio de los clásicos.
También pasa de ser tutor de William Cavendish a ser su secretario y, disponiendo además de algunos ahorros, decide dedicarse lo más intensamente posible a sus estudios. De esta época son, además, sus relaciones con Francis Bacon, que le refuerzan en la línea de su propio pensamiento, muy alejado del aristotelismo y de la escolástica.
También pasa de ser tutor de William Cavendish a ser su secretario y, disponiendo además de algunos ahorros, decide dedicarse lo más intensamente posible a sus estudios. De esta época son, además, sus relaciones con Francis Bacon, que le refuerzan en la línea de su propio pensamiento, muy alejado del aristotelismo y de la escolástica.
En
1628 muere William Cavendish, por lo que Hobbes deja de prestar sus servicios a
la familia Cavendish, no siendo ya requerido para ello, pasando a ser tutor del
hijo de Sir Gervase Clinton de Nottinghamshire, hasta 1631. En 1629 publicará
su traducción de Tucídides, en la que había estado trabajando los últimos años,
y con la que Hobbes parece querer transmitir una advertencia a los ingleses
sobre los peligros de la democracia.
Hobbes
comienza a estudiar al hombre en términos fisiológicos colocándolo al mismo
nivel que los animales. En vez de subrayar los elementos diferenciales con los
animales, como hacían los escolásticos, subraya los comunes.
El
hombre pertenece al mundo de la vida que está regido por una norma básica: todo
cuerpo vivo trata instintivamente de conservar y aumentar su vitalidad o empuje
interior que lo pone en movimiento (en el cuerpo vivo el movimiento procede de
él mismo) y evitar lo que pueda perjudicar su vitalidad.
Este impulso de conservación es el principio básico que rige el movimiento de la vida, equivalente al principio de inercia que rige el movimiento de los cuerpos no vivos. El bien supremo es la existencia, y el mal supremo es la muerte. Por eso la vida es una incansable búsqueda de los medios para permanecer en la existencia.
Este impulso de conservación es el principio básico que rige el movimiento de la vida, equivalente al principio de inercia que rige el movimiento de los cuerpos no vivos. El bien supremo es la existencia, y el mal supremo es la muerte. Por eso la vida es una incansable búsqueda de los medios para permanecer en la existencia.
Las pasiones
En
el hombre los elementos de este dinamismo, es decir, las fuerzas que lo mueven
desde dentro, son las pasiones: el hombre está visto como un ser pasional. Este
ser pasional tiene dos objetivos básicos. Objetivo positivo, favorecer la
vitalidad; objetivo negativo, evitar perjudicarla.
Estos
objetivos pueden expresarse sintetizados en el antagonismo placer-dolor:
objetivo positivo, conseguir el placer; objetivo negativo, evitar el dolor o
las molestias. Las fuerzas que mueven al hombre respecto a estos dos objetivos
son las pasiones o apetitos que se polarizan en dos direcciones fundamentales:
el deseo (aproximación) y la aversión (alejamiento).
Este dinamismo humano puede condensarse en una sola palabra, la felicidad, que Hobbes define como la continua satisfacción de nuestros deseos y anulación de nuestros temores.
Este dinamismo humano puede condensarse en una sola palabra, la felicidad, que Hobbes define como la continua satisfacción de nuestros deseos y anulación de nuestros temores.
Inteligencia e instinto
El
hombre se diferencia de los animales por su razón. Pero la razón es una facultad
ambivalente, porque puede salvar al hombre de su inseguridad, pero también lo
arrastra a una situación de inestabilidad.
Efectivamente, en los animales el instinto los mueve a la satisfacción inmediata del deseo, los animales solo sienten sus necesidades inmediatas. Pero la razón mira más lejos, puede renunciar a la satisfacción inmediata en pro de otra futura y puede proyectar los deseos hacia el futuro y prever las contingencias que pueden traer peligro, lo cual quiere decir que el hombre ha de extender su apetito natural a todo aquello que pueda garantizarle su futuro: la necesidad aparentemente modesta de seguridad se transforma en una necesidad infinita de poder de toda especie.
Por eso nace en el hombre un deseo insaciable de poder. Y por eso el hombre se constituye en el más peligroso de los animales, por ser un animal en constante insatisfacción.
Efectivamente, en los animales el instinto los mueve a la satisfacción inmediata del deseo, los animales solo sienten sus necesidades inmediatas. Pero la razón mira más lejos, puede renunciar a la satisfacción inmediata en pro de otra futura y puede proyectar los deseos hacia el futuro y prever las contingencias que pueden traer peligro, lo cual quiere decir que el hombre ha de extender su apetito natural a todo aquello que pueda garantizarle su futuro: la necesidad aparentemente modesta de seguridad se transforma en una necesidad infinita de poder de toda especie.
Por eso nace en el hombre un deseo insaciable de poder. Y por eso el hombre se constituye en el más peligroso de los animales, por ser un animal en constante insatisfacción.
La competencia
El
hombre no está solo, sino que de hecho se encuentra con los otros hombres.
¿Cómo se relaciona con ellos? El hombre hobbesiano no tiene tendencias
sociales, no es el hombre escolástico; pero tampoco las tiene antisociales, el
hombre no disfruta haciendo daño a sus semejantes. ¿Cuál es el principio que
organiza su relación con los otros hombres?: la competencia.
JOHN LOCKE
(Wrington,
Somerset, 1632 - Oaks, Essex, 1704) Pensador británico, uno de los máximos
representantes del empirismo inglés, que destacó especialmente por sus estudios
de filosofía política. Este hombre polifacético estudió en la Universidad de
Oxford, en donde se doctoró en 1658.
Aunque su especialidad era la medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Aunque su especialidad era la medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Locke
se acercó a tales ideas como médico y secretario que fue del conde de
Shaftesbury, líder del partido Whig, adversario del absolutismo monárquico en
la Inglaterra de Carlos II y de Jacobo II. Convertido a la defensa del poder
parlamentario, el propio Locke fue perseguido y tuvo que refugiarse en Holanda,
de donde regresó tras el triunfo de la «Gloriosa Revolución» inglesa de 1688.
Asimismo,
en su Ensayo sobre el Gobierno Civil se revelan limitaciones éticas que se
hacen patente en todas sus obras. En ellas, sostiene con firmeza la prioridad
de la ley natural y de la moral.
Lo
que hace Locke, es partir de una noción que comparte desde el punto de vista
político con los voluntaristas, haciendo referencia directa al estado de
naturaleza, una edad presocial, o estado prepolítico. Partiendo de su
individualismo, Locke considera que el acceso a lo político se realiza como
consecuencia de un acto libre de la voluntad.
Afirma
que en el estado de naturaleza, los hombres viven en situación relativamente
feliz; estado que según define Locke, podría decirse que se encuentra en un
plano intermedio entre la concepcción de Hobbes y de Rousseau. Es un estado que
no es ni tan malo ni tan bueno.
Derechos individuales.
Desde
este esquema, el estado de naturaleza ha quedado atrás. Se han afirmado los
derechos individuales, sin bien aún no se habla, de lo que pudiera significar
el bien común, y menos aún de lo que con el tiempo se conocería como justicia
social, un tema que sigue siendo levadura de polémicas aún en nuestros días.
George berkeley
(Dysert,
Irlanda, 1685-Cloyne, id., 1753) Filósofo irlandés. Profundamente religioso,
dedicó su obra a fundar la fe en el discurso racional, a contracorriente del
espíritu librepensador de su época, que, con el auge del empirismo, había
quedado marcada por un cierto escepticismo.
Tras estudiar en Dublín y ordenarse sacerdote, en 1710 escribió su obra fundamental titulada Los principios del conocimiento humano, y en 1734 fue nombrado obispo anglicano de Cloyne (al sur de Irlanda).
Tras estudiar en Dublín y ordenarse sacerdote, en 1710 escribió su obra fundamental titulada Los principios del conocimiento humano, y en 1734 fue nombrado obispo anglicano de Cloyne (al sur de Irlanda).
Berkeley adoptó desde el principio un
inmaterialismo que lo enfrentó a Hobbes y a Locke: según él, afirmar que las
cosas existen independientemente de nuestra percepción implica una
contradicción, sobre todo desde un empirismo consecuente.
En efecto, si no debemos aceptar nada sobre lo que no exista una certeza absoluta, y puesto que de las cosas «sólo conocemos su relación con nuestros sentidos», no lo que son en sí mismas, únicamente podemos aceptar como ciertas las representaciones mentales.
En efecto, si no debemos aceptar nada sobre lo que no exista una certeza absoluta, y puesto que de las cosas «sólo conocemos su relación con nuestros sentidos», no lo que son en sí mismas, únicamente podemos aceptar como ciertas las representaciones mentales.
Empirismo
Se
conoce como empirismo la doctrina filosófica que se desarrolla en Inglaterra en
parte del siglo XVII y el siglo XVIII, y que considera la experiencia como la única
fuente válida de conocimiento, mientras que niega la posibilidad de ideas
espontáneas o del pensamiento a priori.. Sólo el conocimiento sensible nos pone
en contacto con la realidad. Teniendo en cuenta esta característica, los
empiristas toman las ciencias naturales como el tipo ideal de ciencia, ya que
se basa en hechos observables.
Para
esta doctrina, el origen de nuestros conocimientos no está en la razón, sino en
la experiencia, ya que todo el contenido del pensamiento ha tenido que pasar
primero por los sentidos.
"Nuestra
mente es un papel en blanco y sólo al contacto de los sentidos con las cosas
empieza a grabar impresiones". No es nada fácil distinguir el empirismo
del escepticismo, ya que sus fronteras son comunes. El más exigente de los
empiristas modernos, David Hume, se declara escéptico.
David hume
(Edimburgo,
1711-id., 1776) Filósofo inglés. Nació en el seno de una familia emparentada
con la aristocracia, aunque de modesta fortuna. Estudió durante un tiempo leyes
en la Universidad de Edimburgo por voluntad de su familia, pero su falta de
interés determinó que abandonara la carrera y se viese obligado a buscar la
manera de ganarse la vida.
En su ensayo de antropología filosófica
Tratado de la naturaleza humana, Hume buscaba convertirse en una especie de
Newton de la ciencia moral. Pensaba que las ciencias en general se fundamentan
en la concepción del ser humano, para cuyo cometido, era posible la aplicación
del mencionado sistema matemático. Consideraba que la moral era la ciencia del
hombre, y que su perfeccionamiento llevaría a un conocimiento universal
unificado sobre la naturaleza humana.
Sin
embargo, descubre Hume que el sistema de Newton no es como pensaba. Aunque
brillante, simplemente no era posible usarlo para estudiar al hombre. Sobre
este emprendimiento cae en una suerte de escepticismo.
A
partir de entonces renuncia al estudio del entendimiento humano y potencia su
empirismo, estudiando la posibilidad de determinar hasta dónde, hasta qué punto
puede llegar el ser humano por medio del conocimiento. Tras su investigación,
sostiene que la experiencia que proporcionan los sentidos es la única fuente
válida del conocimiento humano.
Así
mantiene que el hombre solo puede adquirir conocimiento mediante la experiencia
y pasa a afirmar categóricamente que cuando se traspasa dicho límite sensible,
se llega a donde empieza la falsedad.
Solo nuestra percepción
Escribe Hume: Todos
los materiales del pensar se derivan de nuestra percepción interna o externa,
lo que significa que todo conocimiento adquirido queda siempre dentro del
sujeto, quedando a su vez el entendimiento, condenado a conformarse solo con
los datos de los sentidos, sin poder incorporar de la realidad más que sus
datos sensibles.
CRITICA
Este texto sobre la antropologia moderna nos quiera mostrar una de las etapas que mas han marcado a la sociedad, la iglesia y al hombre es como lo llaman muchos abrir los ojos y comenzar al ver el mundo de nuevo de una formar que solo el centro vuelve a ser el hombre y se nos olvida Dios.
Es por esta razón que nacen denominaciones como el nominalismos que niega toda objetividad ya sea real o potencial, y hacen de que nazcan ramas para el beneficio del hombre, el nominalismo al mismo tiempo se opuso al idealismo de platon como también de santo tomas de aquino, es esta fuerza la que hace que el hombre de esta época comience a pensar de una forma diferente, debido a su profundo interés por el beneficio del mismo.
por consiguiente no solo el nominalismo también el humanismo surge y pone enfacis la responsabilidad del propio hombre, es comenzar a importar la vida sin recurrir a la existencia humana y se olvida de la divinidad que para los cristianos sabemos que venimos de DIOS
Pero si miramos y vamos a al contexto de ese era muy necesario la dignidad actual solo se le daba al hombre que tenia plata y poder y las demás personas se excluían como un animal, por que no se vivían las virtudes y los principios básicos de la humanidad , si no que solo se practicaba el bien para uno mismo.
Por tanto se hacían demasiadas injusticias hasta en nuestra propia iglesia, es ver la grandes reformar que se vieron dentro de la misma por un personaje llamado "Martín Lutero" que vio como la iglesia no se preocupaba por la humanidad si no por el dinero, pero lo mas importante de este movimiento es que en vez de valorar el conocimiento en función de la realidad , lo hace, por su utilidad o educación.
Otro gran rasgo de este tiempo es el hombre del renacimiento, es comenzar al ver el mundo de una forma totalmente diferente que hasta nuestros días va igual, es ver que no les importa ser violentos y hasta matar por mi propio beneficio, radicales son importar como afecte a mi entorno, desconcertantes que vamos con la dignidad natural, es desde hay que el hombre comienza a vivir una libertad desordenada.
Otro gran rasgo de este tiempo es el hombre del renacimiento, es comenzar al ver el mundo de una forma totalmente diferente que hasta nuestros días va igual, es ver que no les importa ser violentos y hasta matar por mi propio beneficio, radicales son importar como afecte a mi entorno, desconcertantes que vamos con la dignidad natural, es desde hay que el hombre comienza a vivir una libertad desordenada.
Seguidamente estas actitudes se contra ponen a los movimiento que habían surgido es ver como la justicia se toma por nuestra la vida propia mano sabiendo que el humanismos quiere hacer respetar la existencia humana, es como ver la sociedad actual aprueban el aborto que es vida pero si defiende estas ideologías en defensa de los animales, sera esta una conciencia humanista la actual.
También se debe recalcar la vida de ciertas filósofos o personas que durante este tiempo dieron su aporte en beneficio del hombre para encontrar de nuestra un beneficio pero que muchas de estas ideas fueron encontrad de la ideología cristiana.
Seguidamente uno de los filósofos de este tiempo menos cristiano fue Rene Descartes el cual siempre busco la existencia de DIOS, aunque muchas de sus base van muy acertada es ilógico para nosotros de que después de que no exista el cuerpo nuestra mente pueda seguir existiendo, por que el comparaba el alma y el pensamiento tan iguales creyendo que gracias a estas dos sustancia el ser humano puede existir.
También se debe recalcar la vida de ciertas filósofos o personas que durante este tiempo dieron su aporte en beneficio del hombre para encontrar de nuestra un beneficio pero que muchas de estas ideas fueron encontrad de la ideología cristiana.
Seguidamente uno de los filósofos de este tiempo menos cristiano fue Rene Descartes el cual siempre busco la existencia de DIOS, aunque muchas de sus base van muy acertada es ilógico para nosotros de que después de que no exista el cuerpo nuestra mente pueda seguir existiendo, por que el comparaba el alma y el pensamiento tan iguales creyendo que gracias a estas dos sustancia el ser humano puede existir.
Descarte para poder probar la existencia de Dios, busco parto desde si propia existencia y buscando del que el mundo siempre surgiera de una sustancia primera, es la preguntas que hoy muchas personas nos hacemos, pues nos invita a profundizar y mirar como el mundo de una forma mas clara y no quedarnos con lo que digan los demás, es buen ser hombre que busquen dar soluciones pero siempre ir de la mano del señor, por que caer en el pecado de creernos igual a Dios.
Seguidamente el empirismo surge también en este tiempo para aprobar como el conocimiento debe pasar por todos nuestros órganos y es algo que si miramos es muy cierto para poder profundizar debe leer, escuchar ciertas teorías, meterle lógica y dando un discurso al publico puedo dar el conocimiento adquirido, este movimiento moderno tuvo grandes participantes como lo fue David Hume el cual se declaro escéptico.
para finalizar es importante ver como nuestras percepciones y actitudes derivan de nuestra percepción interna en la que habeces dudamos y no creemos, es poder ver esa realidad que a veces creemos no poder dar soluciones, pero que si profundizamos nos daremos cuenta que si, esta época nos invita a ser hombre de investigación.
Seguidamente el empirismo surge también en este tiempo para aprobar como el conocimiento debe pasar por todos nuestros órganos y es algo que si miramos es muy cierto para poder profundizar debe leer, escuchar ciertas teorías, meterle lógica y dando un discurso al publico puedo dar el conocimiento adquirido, este movimiento moderno tuvo grandes participantes como lo fue David Hume el cual se declaro escéptico.
para finalizar es importante ver como nuestras percepciones y actitudes derivan de nuestra percepción interna en la que habeces dudamos y no creemos, es poder ver esa realidad que a veces creemos no poder dar soluciones, pero que si profundizamos nos daremos cuenta que si, esta época nos invita a ser hombre de investigación.






















No hay comentarios.:
Publicar un comentario